sábado, 15 de diciembre de 2007

Punto y aparte...

a
Adiós, compañeros, camaradas, amigos,
despedidme del sol y de los trigos

Seguro que los profesores de Literatura habréis oído hablar de estos versos. Cuenta la leyenda que fueron escritos en el verano de 1941, en una pared de la enfermería del Reformatorio de Adultos de Alicante, en el mismo lugar donde murió Miguel Hernández. Se afirma que fueron los últimos versos que escribió el poeta. Su mujer, Josefina Manresa, albacea de toda su obra, sostuvo en numerosas ocasiones que los versos son apócrifos. Según ella, Miguel, tan extenuado como estaba, era incapaz de escribir nada en sus últimos días. Sea como fuere, ahí quedan...
Salud y suerte.

martes, 4 de diciembre de 2007

lunes, 3 de diciembre de 2007